Nuestra Gente      

Quiénes son ... Qué opinan ...

Compartimos aquí algunas opiniones, comentarios y fotos de quienes han querido ser parte de esta web, con la salvedad de que hay mucho más, para incorporar en breve. 

 

Otras secciones

 

Conozca sus valores de Buenos Vecinos

 

Cómo han arreglado sus parcelas

 

Un mediodía antes de fin de año

 

Almuerzo por el fin de verano

La zona privada, se caracteriza por un estilo de vida familiar, que pone en práctica la consigna de "buenos vecinos", con valores y acciones que anticipamos en cuadro (arriba).
Sus residentes vienen al camping en época de vacaciones, en los días lindos del invierno, feriados largos, o en algún momento, como para dar una vueltita y ver que esté todo en orden.  También hay un grupo de "infaltables" casi todos los fines de semana del año, que se juegan la broma de tener "asistencia perfecta".  Y causalmente varios de ellos, son los más "activos" al momento de proponer alguna mejora del lugar o de participar en las reuniones de esta pequeña comunidad.

Empezamos por la Calle N° 1, "de los Arcos" habitada por los primeros clientes del camping y por tanto, nuestra gente "desde más años".  Aunque en verdad, la calidad de las relaciones, sabemos que pasa por el ser "buena gente" con historias, sueños y expectativas afines.  El denominador común es procurar sentirnos bien, para poder estar mejor y darnos el gustito de disfrutar las pequeñas cosas, que la vida de todos los días, a veces nos impide. Un ejemplo: la propuesta de los nombres y la provisión de los arco surgió entre consensos y debates, mate por medio ... ahora sí vamos a ellos!!!

En la parcela Nº 1, Beto nos cuenta
- "Yo solía venir de chico, desde Castelar con unos vecinos. Me traían en su camión a pasar el día, a mí del río no podían sacarme. Después de grande, durante mucho tiempo seguí viniendo en carpa. Y hace alrededor de ocho años, Mónica me dio el empujoncito que me hacía falta, para decidirme a comprar una casa rodante e instalarme en forma definitiva. Hoy sin dudas puedo decir que éste es mi hogar. Porque disfruto desde el hacer "nada" hasta darle una manito a los dueños de casa, cuando hay mucho trabajo. Y fundamentalmente porque entre todos los parcelarios hemos formado el "Club de la buena onda"-. Sus permanentes recorridas "de control" en la moto del camping, lo habilitan a tomar un café por aquí o un mate por allá; o bien registrar alguna necesidad de los vecinos.  Siempre es punto de bromas y los más íntimos le llaman "el chabón de la 1". Sus hijos son Valeria (fanática del sol) y Martín. Con Noni y Pilu le trajeron desde Misiones dos simpáticas "ranitas", que adornan el frente y decidieron el nombre de la parcela.

 
Luego siguen Liliana y Mario
Tres veranos atrás, llegaron al camping con la idea de pasear un poco al aire libre. Cuando anocheció, entusiasmados con la pesca, decidieron quedarse. Dormirían en el auto, pues no tenían carpa y no había cabaña disponible.

Como las normas del camping, impiden dormir en los automóviles, alquilaron una casa rodante por ese fin de semana.
Dicen “haber sentido algo muy especial”, al punto que enseguida comenzaron las conversaciones con la dueña de casa para comprarla. Así se instalaron en su Cabaña LyM. Poco a poco han ido completando las comodidades en este, su segunda casa, con las infalibles "cuotas" del humor de Lili y la enorme bondad de Mario. Completan la familia sus hijas Samy y Guada, sus yernos Guillermo y Antonio y sus 5 nietos Gasparín, Santiago, Mateo, Agustín y Nahuel.

 

Roxana y Raúl, igual que Beto, vinieron por más de 10 años en carpa, hasta que finalmente se instalaron en una de las parcelas, cuando compraron su casa rodante.
A decir verdad, son una apetitosa referencia para el camping, porque su parrilla es la que, sin dudas hecha más humo (claro que con motivo justificado). Santiago, Camilo y Nahuel, sus tres hijos, alterna la pesca, los juegos en el quincho, fútbol y bicicleteadas nocturnas.
La especialidad de Roxana es un "cafecito" vip vip.
Suelen recibir a un grupo de amigos que vienen para el “asadito del domingo” (foto). Su casa rodante está lista para trasladarla en cualquier momento, en caso que surja la oportunidad de programar un viajecito.  Su parcela se llama Nuestro sueño.

 

Continúan dos parcelas, de una misma familia
 

Néstor y María Teresa vienen todos los sábados después del mediodía, cuando se liberan del trabajo.  Siempre andan "en yunta" con su hija Andrea (hija) y Marcelo (yerno). Todos son uruguayos con muchos años de residencia en Buenos Aires.

Nestor ni bien llega, sale (mate y termo típicos, en mano) a dar una vueltita con sus nietos Romina y Matías, cuidando siempre, las andanzas del simpático torbellino de la familia.
- "Esto es lo que yo quería" dice "el uruguayo" refiriéndose al ambiente familiar que aquí se vive. 
Se le juegan bromas de promotor del camping, porque siempre anda entusiasmando a sus amigos para que se sumen a la comunidad de "costacallares", como ha rebautizado el lugar. 
Marcelo por su parte, siempre está listo para pintar, arreglar algún desperfecto o ayudar a algún vecino. Como los más viajeros del camping, también son los más duchos en el arme y desarme y echar a rodar!!! 
Por estos días, se ha sumado su hijo Nacho y familia, quien nos acercó varias de las fotos para el sitio (paradójicamente, nos faltan fotos suyas!!!)

 

Bety y Antonio son nuevos en la vida de camping.
Liberados de la rutina laboral, vinieron al año pasado decididos a tomarse un tiempito para acostumbrarse y conocer los pormenores de esta forma de vida.
Antonio tranquilo y siempre de excelente humor, ha jugado bromas sobre su poder de convicción ante su esposa, para que le diera el "sí" y quedarse los fines de semana completos.  Ella aceptaba la propuesta de día, pero ante la primera nube o relámpago, proponía el regreso. 
Luego de terminar la estructura y de colocar la antecarpa con la ayuda de los vecinos ahora disfruta de las lunas y las estadías nocturnas. 
Los primeros meses mantuvieron recato y formali-dades, propia de quien se toma su tiempo para conocer el lugar y la gente; ahora se han convertido en un verdadero motor de energía positiva para la vecindad!!!

Se han mudado enfrente, al que fue el "Nidito" de Julia y Oscar, los primeros en ocupar una parcela hace 16 años. Como artistas y creativos eligieron a Patoruzú y la Chacha para el frente de su antecarpa. Oscar hizo el dibujo, Julia lo pintó.

Si bien han desistido de la vida de camping, son una visita querida y grata que siempre recibimos con los brazos abiertos. 

 

 

Elsa y Roberto Caroccio

 

Ricardo, Ceci y Patricia

 

Angélica y Titino están al final de la calle, sobre la zona de carpas. Se los conoce como Los Correcaminos, nombre que le han dado a su parcela.  Son famosas sus empanadas y eso sí, no pasan desapercibidos, porque anuncian con fuertes (típicos)  bocinazos, tanto su llegada como su retiro del camping.  Venían desde jovencitos, hace más de 20 años, en carpa o a pasar el día. Son los segundos en habitar la zona privada, luego de comprar su casa rodante con Lita y el Negro.  Titino pertenece al rubro publicidad y Angélica (Bichi) casualmente, se autodefine como Directora de RRPP.
La familia se completa con "Taia", un peluche viviente que los ocupa tiempo completo, porque se les escapa o porque está durmiendo en la casilla, mientras sus "papis" la buscan afuera ...  Son parte activa en el espíritu alegre de la zona privada.

Retomando por el frente de la calle 1, Laura y Carlos son los más recientes instalados.  Hace cerca de un año com-praron la rodante y llegaron al camping decididos a esperar su lugar. Lo lograron unos meses atrás y son infaltables en los fines de semana.

- "Es un escape ideal para desenchufarnos del negocio " - dice Carlos, que como comerciante de la city porteña, se da el gusto de alternar entre la parrilla y el horno de barro. 

 

Rosita y Miguel, son los últimos en instalarse en la  zona privada.  Hace muchos años que frecuentan la vida de camping. 
Con un trailer grande han recorrido gran parte del país.  Actualmente viven Don Torcuato y estuvieron mucho tiempo buscando un lugar, como el que encontraron aquí.  A Rosita la deslumbró el río, a Miguel, la buena onda de la gente.

Miguel fue quien propuso el concurso por la bandera para el camping y es una máquina de ideas, para mejorar el lugar.

 

Mariana y Nazareno tenían casa rodante y estaban en otro camping.  Tres años atrás encontraron esta web en internet, se tentaron de conocer el lugar y enseguida decidieron trasladarse.
- Nos parece muy lindo el lugar y estamos muy cómodos, repite Nazareno.

Hace un año, llegó Pricilla colmando de alegría y felicidad a esta joven pareja. Es la más pequeña de los residentes habituales, una muñeca de verdad, para las nenas del lugar.  Especialmente para Jazmín (6 años) de Analía y Marcelo, a quienes ellos integraron al camping, por amistad de un familiar.

 

Alicia y Hugo son los más vaquianos en las lides de casas rodantes. Están aquí hace más de 6 años.
Son amantes del Folklore, suelen hacer gala de algún que otro malambeo. Faltan solo cuando tienen algún compromiso con la familia y los amigos.

Particularmente se destacan por la charla de Ali y la espontánea ironía de Hugo, que “no deja pasar una”, siempre atento al último detalle para jugar una broma a quien sea!Sus hijos Leandro y Nicolás, suelen sorprenderlos con muchos invitados.
Alicia teje pintorescos telares y Hugo laboralmente, ocupa un cargo gerencial en una textil, en el camping siempre aporta ideas y soluciones ante toda inquietud, con creatividad práctica y siempre tiene las herramientas que hacen falta.
 


Marcelo hace muchos años que frecuenta la vida de camping.   Los buscadores de la red, lo acercaron a Cascallares.
- Íbamos mucho a Zárate, vimos el sitio en internet, primero nos gustaron las fotos, luego nos encantó el lugar, la pileta, el río ... y ahora estamos armando la casita, dice.
A Marco le gusta pescar. A Maitén la pileta.

 

 

Junto a la pileta, están Analía y Marcelo.
Hace varios años que frecuentan la vida de camping con casa rodante y llegaron aquí por datos de un amigo, hermano de Nazareno. En la primera visita decidieron instalarse en forma definitiva, al ver el río, el espacio para andar en bicicleta, jugar al tenis y "la gran tranquilidad para los chicos" dice Analía, por sus hijos Jazmín y Leandro

Marcelo tiene con su padre, una fábrica de bombillas y comercializa productos de bazar; es habitual verlo darse un infaltable chapuzón en la pileta, aunque haga frío y hacer un poco de trote por el parque a la mañana bien temprano.  Analía es cosmetóloga para fiestas de quince y novias, se especializa en maquillaje artístico y body painting. En gastronomía se destaca por las ensaladas y los postres, dejando la duda si realmente los hace ella o su suegra, una espectacular gourmet que suele enviarnos de regalo alguna de sus "delicities" cuando sabe que habrá alguna reunión en el camping.

 

Junto al arco de acceso a la segunda calle de la zona privada, están Irma y Marcelo.

- Vinimos por primera vez, hace cuatro años; alquilamos una cabaña, durante veinte días. Así conocimos el lugar y luego seguimos viniendo sobre todo en los fines de semana.
Seis meses atrás compramos la casa rodante y estuvimos en lista de espera por una parcela, hasta hace un mes; por eso todavía estamos decidiendo cómo vamos a instalarnos.
Sus hijos son Laura (13 años) este año completará el secundario y Martín (8 años) pasó a 3er grado.
Irma es Psicóloga, trabaja en Profilaxis del Hospital Alvarez. Marcelo es titular del Estudio Montecastro, un negocio inmobiliario en el barrio Floresta de capital.

 

Los Retamar son infaltables los domingos.
Nestor y Susana tienen una parrilla y aprovechan el camping para descansar, el único día de la semana que tiene libre.

Su hijo Gustavo, además de traer sus amigos al camping, ha iniciado un Taller de Tae Kwon do, con clases los martes, jueves y sábados.

 

 

Ahora vamos al Complejo El Cortijo.
Se trata de tres familias, con toda la adrenalina de padres jóvenes, chicos de la era digital, al día con las novedades cibernéticas, pero que en el camping, andan todo el día en bicicleta o juegan al tenis ...

Estas dos casas rodantes son de dos hermanos Fernanda y Rodrigo, casados con Gabriel y Marcela.   Junto a ellos, en la parcela vecina se encuentran Claudio y Pablo, amigos y socios.

          Fernanda  y  Gabriel

Sus hijos son Nico en la bici

y Martina en la foto con su primita Juana

Gaby tiene una empresa contratista y hace seis meses, junto a Pablo comenzaron un nuevo emprendimiento, una fábrica de bases de calzado.

"Compramos nuestra primera casa rodante en 2004 y después de visitar varios campings, para dejarla fija en un lugar, llegamos a acá".  A partir de 2005 nos instalamos en la parcela 18. Nos gusta mucho la vida al aire libre y ver disfrutar a nuestros hijos de la naturaleza", comenta Fernanda. 

 

Bengi, el mimado de la familia

 
Rocío y Juana, son la alegría tiempo completo de Rodrigo y Marcela,  tienen una ferretería en el centro y Rodrigo es fanático de la pesca.  Ellos comenzaron a frecuentar el camping, de visita a su hermana, a comer el asadito de los domingos.  Pero en enero de 2006, decidieron comprarse una casa rodante e instalarse definitivamente.

Finalmente quedan Claudia y Pablo, quienes se dedican a la fabricación de calzado.
Hace trece años que vienen al camping, primero acampaban junto a sus cinco hijos, Juampi, Luciana, Lucas, Hernán y Mariano. Mónica les ofreció que alquilaran una parcela, para estar más cómodos, ya que venían con tanta frecuencia.  Así fue que compraron una casa rodante y desde 2005 son parcelarios estables.

Como conclusión, coinciden en resumir que "en Cascallares las tres familias, aprendimos a valorar el sentido de la amistad, del compañerismo y a disfrutar las cosas simples de la vida"

 

En el límite de la calle 2 están Claudia y Carlos. Son comerciantes de la zona, en el rubro ferretería. Solían recorrer distintos lugares al aire libre, de Entre Ríos, Santa Fe o las sierras cordobesas.  Hace seis años se instalaron en el camping porque "aquí podemos venir todo el año" afirman. Carlos es fanático del rock nacional y motoquero consumado!

La familia se integra con Benjamín de 15 años (un atleta en la pileta) y Nicolás que suele venir con Mariela, sobre todo en los días de verano o feriados, para que Franco de 2 años, disfrute la pile y los abuelos. 

 

Enfrente, sobre la misma calle, Viviana y Daniel han instalado un (ex) colectivo, acondicionado como vivienda para 8 personas, que hasta tiene un horno pizzero ... una idea de Daniel, para convencer a Vivi de esta alternativa de recreación.
- "Hace mucho tiempo que buscábamos un lugar como éste.  Estuvimos en otro camping, durante cuatro meses, pero como frecuentamos internet, dimos con este sitio y nos tentamos de conocer el lugar. Cuando vinimos en marzo, mi marido me dijo acá quiero estar" detalla Viviana.
A Daniel le interesa particularmente la cancha de tenis, la pileta y el río - "estamos recontentos con todo, el lugar, la gente, nos sentimos en familia".
Ambos están abocados a EUFLO Tours, su empresa de transporte de pasajeros (combis), nombre de fantasía que une los de sus hijas Eugenia (10 años) y Florencia (20 años)

 

Por vocación hago, pienso y siento en torno a las responsabilidades y compromisos en el mundo que estamos legando. Pero también me interesa la libertad de leer, trabajar en algo nuevo o simplemente descansar.  Aquí encuentro una inspiración permanente y una recarga para mi espíritu, al emprender lo que me propongo, con la gratificación de contar con varios incondicionales del camping.
Me gusta mucho, esta propuesta de compartir un poco de los aspectos personales de quienes residimos en este espacio, porque coincidimos en procurarNOS un lugar sencillo, donde podamos vivir simplemente (bien diferente de simplemente vivir) ...

Marita

Con la cordialidad propia de la gente que no ha contaminado la vorágine urbana.
Disfrutando las escapadas fortuitas para hacer "nada", o acondicionando un lugar donde encarar con más "oxígeno" las contrariedades eventuales o los trabajos complicados. Hechos consecuentes con rodearse de buena gente y de habitar un ambiente natural, como compruebo cada día, desde que vine en carpa, seis años atrás.

Hemos querido hacer de este sitio, una pantalla abierta, para que quien esté leyendo estas páginas, como lo está haciendo Usted, sepa de antemano, qué encontrará cuando nos visite personalmente ... hasta pronto!

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